
Almuniente y Frula: tesoros rurales con historia, naturaleza y ocio
Almuniente invita a descubrir su patrimonio histórico y natural. La iglesia parroquial de San Agustín, del siglo XVIII, destaca por su cúpula y decoración mural. El casco urbano, con calles que evocan el río Flumen y personajes nobiliarios, ofrece un paseo singular. Las rutas por los alrededores, como La Corona, brindan vistas panorámicas y áreas recreativas con piscinas municipales, además de senderos para BTT. Por su parte, Frula, pionera población de colonización de 1958, sorprende con su arquitectura de ladrillo rojo y plaza porticada. Sus fiestas patronales honran a San José de Pignatelli y a la Virgen del Pilar. La iglesia, enteramente de ladrillo, se alza como un faro en la llanura. El encanto de Frula se extiende a sus calles, nombradas por elementos naturales y curiosidades locales. El municipio ofrece amplias zonas verdes y rutas señalizadas para BTT. Un taller de empleo ha recuperado un pinar con senderos, zona de picnic, miradores y tirolina, complementando la oferta de ocio con el campo de tiro La Torraza.













